"Breathe me."
- (Clementine)


Tu melena anida mis dedos.
Exhalas selva mientras me estudias;
me hueles, te siento.

Mis hombros de ciervo inquieto
te llaman.
Morderás, abriéndote paso por la nuca.
Quieres beberme.

Me volveré entonces un gato montés.
Lucharé con pequeñas garras hasta perder toda la fuerza
y me rendiré, ciervo de cabellos almendrados
ante tu mandíbula.

Y, garzas, alzaremos vuelo breve
para dejarnos caer, ligeros, sobre la tibia arena.

Ya sin hambre, asentarás la melena parda, te entregarás al sueño,
y yo, inevitablemente, dragón de agua
(me lo reclamarías luego)
me deslizaré por entre las sábanas hasta las puerta sin que lo sientas

(No me vaya a encontrar el dios del sol rendida, una mañana cualquiera,
a los placeres mortales.)

Yo creía que mis lobos mordían,
hasta encontrarme con el león de tu boca.

Y es que, por la noches, no es sexo lo nuestro,
es antropofagia.

20 comentarios:

Paola R. Senseve T. dijo...

Dani!
Pues esas cosas tienen un encanto especial, muy encantador, diría yo...porque la palabra clave es "transgredir".

Javier Sandoval A. dijo...

"Hipnotismo de un flagelo,
dulce tan dulce.
Cuero, piel y metal,
Carmín y charol.

Cuando el cuerpo no espera
lo que llaman: amor.
Canción animal...
Canción animal."

Amorexia. dijo...

Exitante. El amor suele ser salvage, animal, humano. Lo muestras a las mil maravillas en tu escrito. Saludos cordiales.

locotopicante dijo...

Hola...me gustó mucho tu blog, sobre todo el post del letrerito =)
Seguí adelante, pasaré a leerte cada que doble la esquina.

Anónimo dijo...

Paisana:
Esto quizás no tenga nada que ver con tu post, mas sin embargo quizás tenga algo que ver con esa otra cosa intangible: el alma.

Y es que, desde que apareciste vos, fantasma pelilacio y multicolor, mi vida se ha enriquecido de maneras insospechadas, y hoy, que estoy ebrio de felicidad puedo decirte, desde el centro del alma que todo esto tiene varios culpables y que en el centro de ellos, por supuesto, estas vos...

Te quiero... Siempre.

Enrique Fernández García dijo...

No es ilusorio suponer que su antropofagia puede provocar la indigestión más placentera del universo.

Un abrazo ácrono.

RONALDO dijo...

Eso podria ser un agran cancion.
Qué talento el que tenes choquita.

LOCA!!.. como tu madre dijo...

ummmm me encantó, sabés plasmar tan bien todas esas sensaciones...
Si me lo permitis, voy a volver siempre

Luna Agua dijo...

Eso de comerse, sí... es tal como lo dices.


Leýendote.
saludos

Anónimo dijo...

Alguns dias atrás, me senti como um índio descrito por Galeano que descobriu e guardava como grande segredo o fato dos espanhóis também morrerem.

Só que pensei isso das flores do seu jardim.

Besos

Malasombra dijo...

rhgenial!

Exeni dijo...

Qué desconcertante, este jardín.
Qué deliciosa, la antropofagia.
Cuán habitada, esa mujer.
Cuán espléndido, su blog.
Saludos desde la FadoCracia.

Laura Escuela dijo...

qué bueno, es genial!
Eres visceral, honda, completa

Besos admirados

FABIANA ► con ojos de gata ◄ dijo...

hola

MadelCarmen Vargas dijo...

Qué feliz me puso oírte, nena!
Cómo te quiero!

Panambi dijo...

Imaginate, ya nomas co leerte me agite. . que habilidad la tuya.

Pablo E. Osorio A. dijo...

¿Volvérás?

El Firefox y mis lentes te extrañan.

Saludos

RONALDO dijo...

Y usted? Se perdió?

El del Ágora dijo...

... discurriendo... degustando... descubriendo... salud, Dani!

Anónimo dijo...

El "jardín" no necesariamente supone orden, pero supone al humano sobre la Natrualeza. Supone igualmente límites.

Tú eres un bosque, o más bien, una selva.

Mujer habitada, en un jardín habita lo que su dueño decida. En la selva habita lo que la selva decida.

Tu eres y tienes una selva desconcertante.


Desde la ciudad, a La Selva Desconcertante de La Mujer Habitada,

Humphrey Bogart