miércoles, octubre 15, 2008




El cabello largo crea diseños sobre la almohada
inmersos los ojos en el petróleo del interior de las pupilas
En el décimo cuarto piso del edificio número seiscientos cuarenta y nueve
Ella sueña. Ella sabe que su piel es de arcilla
Que su creador dejó, quizás en descuido, los pulgares marcados en su baja espalda
Al terminar de moldear con cariño su cintura
Sueña que quizás debería enterrarse
Quizás si se enterrara crecería de su obligo un duraznero
Y daría los duraznos más dulces del mundo
Que los niños descalzos podrían robar
Y ella sonreiría.

4 voces suscitadas:

durazno anónimo dijo...

Lo que pasa es que cuando dios te creó quería presumir...

Amorexia. dijo...

Muy bueno como siempre.

ya hace rato que no te leía

Saludos a deshora.

Pao dijo...

Presumió nomás...

Anónimo dijo...

Sos increiblemente cursi