Guarda, Bogart, con lo que pidas,
que cuando tus dedos ávidos y
ásperos aprisionan mi cintura
no hay más ósculos que los tuyos
no hay más tiempo que el de la Salsa
que mientras mi falda y la tierra giren
soy violenta, impúdica e inevitablemente
tuya.
martes, septiembre 25, 2007
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