jueves, junio 21, 2007

tarde

No te dije muchas cosas. Nunca te quise mucho, tenías demasiada suerte. Eras parte de mi infancia, te recuerdo de niño, diferente, quizás sólo por eso me importa. Nunca intentaste hacer las cosas bien. Expirabas corrupción por los poros. Expirabas indiferencia por los poros.

Naciste con el apellido necesário. Un día serías señor gerente general del banco, señor presidente de la cooperativa, señor alcalde. Trataste mal a muchos que conozco. Lo hacías sonriendo. Te encantaba.

Pensé varias veces que el mundo sería un lugar mejor sin vos, sin esos como vos.
Me repugna lo que representas.

Y en la madrugada de anoche saliste a beber.
Las paredes de tu casa anunciaron con gritos e insultos, tu llegada, a los vecinos.
Hasta que llega el silencio.

El metal condensado te perforó la sien.
Regaste pedacitos de vos en la alfombra.

Y ahora, Diego? Y ahora que apagaron la música en el bar, que están encendiéndo las luces?
Qué hacemos con tu cuerpo frío? Dónde mierda esconderte para no sentir más?

Y yo pude haberme sentado con vos. Haberte contado que los atardeceres valen la pena. Que los viajes valen la pena.Que los besos valen la pena. Que las sonrisas valen la pena. Que bailar vale la pena. Que los partidos de fútbol en el patio de atrás valen la pena. Que tus hermanos valen la pena.
Que la vida, Diego, la vida vale la pena.

Y ando buscando por las paredes una mano amiga. Y quiero meter los dedos en el pecho y quitar el hollín y los coágulos de rabia. Quiero gritarte. Gritarte que no.
Pero qué decirte, viejo, ahora que ya no escuchás?

15 voces suscitadas:

Cruceña dijo...

Él te escucha.

También te escuchan otr@s como él, que aún no se han ido.

Sacate el dolor del pecho, a veces hay cosas que no se pueden entender... quizás es mejor no tratar de entenderlas.

un abrazo recordando tu mirada, que hace evidente lo que hay en tu alma.

pd: espero que esté yendo todo bien allá!

Enrique dijo...

La estupidez de un coetáneo suele irritarnos más porque, aunque sea levemente, hemos compartido el mismo contexto histórico. Nos resulta sibilino que la misma experiencia vital haya engendrado presentes tan distintos, incluso antagónicos. En cierta forma, con un poco de pudor, somos proclives a convertirnos en la medida de toda una generación.

jorge angel dijo...

y hay gente que todavía puede escuchar, pero igual no le importa.

besos

GuitarreroCantor dijo...

No se que decirte.

Pero siento tu dolor y tu tristeza.

Una cancion, puede aliviarte un poco.

Pao dijo...

Me gustó tu cuento.
Has sabido acomodar las palabras de una manera interesante.

Sluds.

Sr.Basurero dijo...

Soberbio querida Da. Verdaderamente alucinante.

Cardamomo-momificado dijo...

Bello, punzante.
Que la pario! a la pluma que se alza en tu mano.
Yo vengo de mundos no tan carcano a la prosa, pero tan ingeniosa es la tuya que la lirica nada ha de envidarle.
Yo felicito el texto
A su hacedora.
y mis saludos quedan.

la mujer habitada dijo...

a todos:

Gracias por las palabras. No es un cuento. Es una carta.
Lo desconectaron anoche.
Se llamaba Diego.

Gracias de verdad por todo.
Los quiero.

Fille de la Lune dijo...

Nena preciosa:
Estoy con vos, siempre!
Cuando querrás mandame un sms al celu, y me conecto para que charlemos, o sino por gmail... te acordás que te expliqué la facilidad con que se chatea ahí?
Besos, todos los del mundo.

Rodrigo dijo...

Cuán extenso es el dolor, cuando pienso:¡Cuánto duelo en un amor!.
Bien diverso en su color, este desierto,
de un incienso que no siento en mi destino espectador.
Yo confieso.
Hay un inmenso desconsuelo, cuando ha muerto antes de tiempo el sosiego de un amor.

Rodrigo Ruíz dijo...

Lo Siento Mucho.
Espero que cuando todo pase, todo pase de verdad, ahí por dentro.
Va a pasar...

Malasombra dijo...

pasaba a saludar, y la verdad las palabras me salen con asma.Un abrazo

La Vero Vero dijo...

Realmente lo peor que tienen los muertos (algunos más que otros) es que ya no se los puede matar. Especialmente cuando te llenan de tanta rabia y obscuridad.

Pablo Enrique Osorio Abud dijo...

Recién ahora me doy cuenta a quién te refieres. Que mundo pequeño. En estos momentos solo puedo citar a Saenz: "No es el muerto quien se muere sino el que se acuerda del muerto"

Fille de la Lune dijo...

Nena:
Te extraño demasiado. Decime que estás por llegar y que habrán muchas charlas con la mesa llena de granos de café entre nosotras.

Te quiero con el alma.

Besos